Comenzamos este blog con una propuesta para preparar una mesa de forma elegante y moderna a la vez. No se trata de una manualidad en sí, pero supone originalidad por parte del anfitrión y es importante dedicar un poco de tiempo a este detalle que puede ser muy importante.
Hoy en día ya no importa tanto la colocación de los invitados como antes. Aunque estas normas sigan vigentes, a la hora de la verdad y en una cena entre amigos cada uno se sienta donde quiere. Personalmente es lo más práctico y cómodo para los invitados. Sin embargo, por si a alguien le interesa, algunas de estas normas son: los anfitriones deben estar siempre uno enfrente del otro, y su lado derecho lo ocuparán las personas más importantes dentro del grupo. Pueden ser las de mayor edad por ejemplo, o de mayor cargo si se trata de una cena de empresa o similar. Deben intercalarse los sexos, no es correcto que haya dos mujeres o dos hombres juntos, con lo que a la derecha del anfitrión se sentará la mujer más importante, y al lado de la anfitriona, el hombre más importante. El servicio de la comida varía mucho en función de las costumbres de cada lugar, pero lo más común es servir primero a las mujeres, siendo la última la anfitriona, y luego a los hombres, siendo el último el anfitrión.
Bueno, todas estas normas existen, y muchísimas más que podéis encontrar en internet, pero en la práctica entre amigos sobre todo, no se tienen en cuenta. En mi familia al menos tampoco se tienen muy en cuenta. Pero algo que sí debería ser importante es la disposición de los cubiertos, la decoración de la mesa, etc. porque es un elemento decorativo y siempre quedas bien.
Esta es mi propuesta:

Lo primero de todo es elegir un mantel bonito. Hay varias opciones en el mercado. Puedes optar por un mantel que cubra toda la mesa, por "caminos", que son unas tiras de tela y se colocan atravesando la mesa en horizontal o vertical, y los manteles individuales. Hay mil diseños y opciones, deberemos escoger la que mejor se adapte al tipo de velada, a la decoración de la casa, etc. Los manteles clásicos son como bien dice el nombre para cenas más clásicas. Los caminos o los individuales suelen ser más modernos. Una vez colocado, y dependiendo del menú, si lo primero que sacaremos van a ser entrantes al centro de la mesa, cada invitado deberá tener un plato ya colocado. Si la comida se sirve en el plato, se quedará el hueco vacío. Lo normal es lo primero. La mesa se empieza colocando con el plato, uno por invitado, hondo o llano según la comida. A la derecha del plato se coloca la cuchara, si va a ser necesaria. Si no, los chuchillos. Si se necesitan ambos, primero la cuchara y luego los cuchillos, siempre con la sierra mirando hacia el plato. Y según el menú se colocarán uno o dos, o los que sean necesarios, y si tenemos de varios tipos, según el orden de las carnes, el pescado, etc. Pero lo normal es poner uno o dos, y como no somos ricos, los dos iguales. A la izquierda del plato se coloca el tenedor o tenedores, con el mismo procedimiento que los cuchillos. Justo delante del plato se colocan los cubiertos del postre, dependiendo si son cucharillas o tenedor y cuchillo. Si es cucharilla, se colocará con la cabeza mirando al tenedor. Si son dos cucharillas, la segunda se colocara por arriba de la primera, y con la cabeza mirando al cuchillo. Si son tenedor y cuchillo de postre, se coloca el tenedor primero, con las horcas mirando al cuchillo principal, y el cuchillo de postre después, con la sierra hacia el plato, y hacia el tenedor principal. La o las copas se colocan después de los cubiertos de postre, y siempre a la derecha del comensal. El orden es de menor a mayor, quedando la más grande en el extremo derecho, y la más pequeña junto a los cubiertos de postre. Si vamos a colocar un plato con pan (es poco común), se coloca al lado opuesto de las copas, en el espacio entre los tenedores principales y los cubiertos de postre. La colocación de las servilletas puede ser muy variada. Sobre el plato doblada de forma decorativa o dentro de la copa más grande es lo más común. Para decorar la mesa se pueden utilizar centros de mesa, que en cualquier tienda de decoración o menaje del hogar (véase chinos), se pueden encontrar infinidad de cosas. Desde los típicos centros de flores, jarrones de cristal grandes y bonitos llenos con pétalos, piedras, alguna vela, ramas secas, etc. Sea lo que sea, no debe quedar muy recargado, y los colores deben combinar con el resto de la mesa y la decoración.
Dependiendo del número de comensales puede variar todo, adaptándose al tamaño de la mesa y a los medios de que dispongamos. Si se trata de una cena romántica para dos, a parte de poner muchas velas, lo correcto es sentarse opuestos en la mesa... Aunque ya digo, es lo correcto, no lo que se lleve a la práctica realmente.
Esto es todo por hoy, espero que os haya servido.